Declavos

LA EDUCACIÓN DEL ESTOICO. PESSOA O EL BARÓN DE TEIVE.

Hijos, más vale estar a la sombra de un árbol que conocer la verdad, porque la sombra del árbol es verdadera mientras dura, y el conocimiento de la verdad es falso en el conocimiento mismo. Más vale, para un entendimiento justo el verdor de las hojas que un gran pensamiento, porque el verdor de las hojas puedes enseñarlo a los demás, y nunca podrás enseñar a los demás un gran pensamiento. Nacemos sin saber hablar, y moriremos sin haber llegado a saber decir. Nuestra vida pasa entre el silencio de quien calla, y el silencio de aquél que no ha sido entendido y, en torno a esto, como una abeja que revolotea en un lugar sin flores, ancla, incógnito, un destino inútil.

La educación del Estoico. “En el jardín de Epicteto”. Fernando Pessoa (El barón de Teive como heterónimo). Página 61 Editorial Acantilado. 2005

No hay mejor manera de resucitar un blog moribundo que con un fragmento del gran Pessoa. Éste se lo dedico a mis alumnos que aguantan mis desvaríos escépticos. Ojalá puedan aprender que no hay nada mejor que el frescor de las hojas verdes, ése ya sería un gran pensamiento. Pero si se intenta enseñar el alumno ya no lo aprenderá como propio. Ya no lo aprehenderá. Ahí está el grave problema de nuestro trabajo. Realmente, no se puede enseñar algo que sea conocimiento. Nos movemos en laberintos de palabras que no salen del aula, del edificio, de la ciudad…No quiero estropear el silencio intentando explicar una frase inexplicable que tan bien dice Pessoa: “Nacemos sin saber hablar, y moriremos sin haber llegado a saber decir”. Disfrutemos en el trayecto de la sombra del árbol. Disfrutemos del silencio donde se aprende.


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9 comentarios el “LA EDUCACIÓN DEL ESTOICO. PESSOA O EL BARÓN DE TEIVE.

  1. Paco Acero
    marzo 27, 2010

    Pero se aprende, se aprende… aunque sea sólo a balbucir; y se dicen cosas, aunque desde luego, la vastedad del conocimiento y, por lo tanto, de lo por decir es infinita y abrumadora. No, no acabo de estar de acuerdo con el señor Pessoa.

    • sergiogomezgarcia
      marzo 27, 2010

      Pero llamar a ese balbucir conocimiento ¿no es pura vanidad?. Los profesores somos los más vanidosos de los seres. Creemos poder enseñar algo y yo me pregunto si esto es posible, si no supone que ya pensamos que lo sabemos todo o casi todo.
      “No enseñes nada, pues aún tienes que aprenderlo todo”, dice Pessoa.
      ¿Es honrado ser profesor?

      • Ana
        marzo 27, 2010

        ¿Ah sí? ¿Quién lo dice? Creo que la mayoría no piensa que lo sabe todo. Y yo te pregunto ¿para enseñar algo, hay que saberlo todo? Mi experiencia como alumna es que no, y que incluso se puede saberlo todo y no enseñar nada. El conocimiento va más allá de la verdad. ¿Es honrado ser profesor? Los habrá honrados y los habrá que no. En mi opinión, con la llegada de las nuevas tecnologías, no quedan muchos profesores que vayan de sabelotodos. Sí que hay, sin embargo y por desgracia, muchos que creen que saben más que los profesores, tanto de la materia que imparten como de la forma de desarrollar su trabajo. Y así es complicado ser vanidoso…

  2. sergiogomezgarcia
    marzo 27, 2010

    No entiendo al principio a qué te refieres cuando dices: “¿Quién lo dice?”.
    La reflexión que intento hacer no tiene nada que ver con las nuevas tecnologías, ni con métodos pedagógicos. Tiene que ver con la vanidad de creer que se sabe. ¿Hay exhibicionismo en querer “enseñar”, hay algo de falta de pudor?. A veces me pregunto esto. Por supuesto, tampoco va la pregunta por el lado en que a veces se plantean los medios de comunicación nuestra honradez. No identifico, tampoco, honradez con buena intención.
    Es imposible saberlo todo. No es fácil, ni siquiera, tener certezas. Creo que a mis alumnos les mentiría al intentar dar más importancia a las certezas que a las dudas. Lo único que sé es todo lo que falta por saber. No es coquetería socrática, es una putada.

    • Ana
      marzo 27, 2010

      Afirmas: “Los profesores somos los más vanidosos de los seres”. Eso es mucho afirmar, creo yo. Y me reafirmo: no es necesario saberlo todo para enseñar, a veces, ni siquiera es conveniente. Y con lo de las nuevas tecnologías, me refería al acceso a la información que tienen los alumnos. Ahora todo lo que enseñas puede ser contrastado gracias a ellas. Eso está muy bien y hace que los profesores seamos hoy más humildes que nunca. Y vuelvo otra vez a la cuestión: ¿enseñar es transmitir conocimientos? ¿transmitir verdades?

  3. Sganarelle
    marzo 28, 2010

    Majo, majo, tan majo como para que sea mejor no decir nada.
    Las conversaciones privadas con más de dos personas, serán si acaso privadas pero jamás íntimas.

    3D

  4. sergiogomezgarcia
    marzo 28, 2010

    Ana, al final la ley va a tener razón y lo que tiene que hacer el profesor es desaparecer e ir poniendo ordenadores, pizarras digitales y un robot para corregir. Tienes razón en que decir que los profesores somos los más vanidosos de los seres es mucho decir. Se trata de exagerar para que llegue el mensaje. Vamos a estar de acuerdo en que entonces enseñar no es enseñar verdades sino dudas, preguntas, enseñar curiosidad….Ay ojalá sea eso cierto y se enseñe (no lo digo con ironía). Además, has nombrado al alumno. Él también es responsable de esa curiosidad. Juega un papel importantísimo. Para mí el mejor alumno no es el que mejor nota saca (eso es un tramite horrible) sino el que más se pregunta por las cosas. Hay que aprender a reconducir la inquietud de no parar en la silla a no parar en la mente.

    • Ana
      marzo 29, 2010

      Creo, Sergio, que te has alejado del tema, pero si quieres, seguimos por ahí. Cualquiera que entienda un poco de teoría de la información te dirá que hoy más que nunca se necesita la ayuda de un profesor para aprender a seleccionar adecuadamente entre la enorme cantidad de información que se nos ofrece. Más información no es igual a más conocimiento y el exceso de información provoca desinformación. Ni los libros sustituyeron al profesor, ni lo harán las nuevas tecnologías.
      En cuanto al papel del alumno, que yo sepa, no hay profesor que niegue su importancia en el proceso enseñanza-aprendizaje, o por lo menos, yo no me lo he encontrado.
      Respecto a tu última reflexión, creo que es posible armonizar los dos aspectos: sacar buenas notas y preguntarse por las cosas (que supongo que incluye demostrar interés por lo que otros se han preguntado-respondido). Estoy segura de que en tus exámenes y trabajos te esfuerzas por que lo segundo se refleje en lo primero. ¿Eres honesto entonces? Yo pienso que sí.

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Esta entrada fue publicada en marzo 26, 2010 por en Pessoa y etiquetada con .
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