Declavos

DESTRUCCIÓN DE LA MAÑANA.JOSÉ MARÍA FONOLLOSA.

El que se oculta puede aparecer en cualquier momento y mirarte con tus propios ojos. Su visión es, a la vez, un descubrimiento y una pérdida. El libro Destrucción de la mañana comienza con la pérdida del cuerpo. En ella se vislumbra la pérdida de la identidad y la constatación del paso del tiempo como eliminación de la conciencia del yo. Pero la falta del cuerpo propio acarrea la adquisición de otro extraño. Y aquí está el descubrimiento, ese yo que no es él, en el que no se reconoce, forma parte de su médula. Transluce en cada fracaso, en cada constatación de su soledad. El hombre se hace consciente de su peso a través del fracaso. El peso del cuerpo perdido aparece en la odisea de derrotas que supone el poemario: la del amor, la de la amistad, la del sueño literario, en el sexo. José María Fonollosa o su personaje se persigue en todo el libro y así parece definirse en lo que no es, en aquello en lo que no existe. Resuenan en la lectura las palabras de Machado: “Mas busca en tu espejo al otro, /al otro que va contigo”. Esa búsqueda no puede ser más que circular, la huida no se consuma, el suicidio es sólo una forma de comenzar de nuevo. En este periplo aparecen la angustia, la esquizofrenia cotidiana, el cansancio, el conformismo de un yo disuelto en lo social, la inconsistencia de lo vivido frente a la promesa de lo no vivido. El cenit en la toma de conciencia de esta situación se encuentra un poco antes de la resolución del poemario:

Cuánto dolor se ha ahorrado y cuánto odio

ése, el que no ha nacido, aunque lo ignore.

Lo sabemos nosotros que vivimos,

que intuimos la nada. Y lo envidiamos.

Tras el fracaso personal del personaje del libro se vislumbra el fracaso de la obra de Fonollosa que pertenece a la historia oculta de la poesía. Oculta porque durante 40 años este autor se dedicó a escribir y esconderse de la moda y de la vida literaria de la época. No hay que extrañarse de ello ya que su estilo es de un realismo y una desnudez lírica contrarios a la moda de los años 50, en que comenzó su escritura, más cercana a la influencia de los poetas del 27 y a las vanguardias. Su objetivo es muy distinto tal y como dice en una de las cartas recogidas en el libro: “me ha costado mucho llegar a esta falta de poesía, a este ascetismo del lenguaje, a este buscar el alma de la poesía, despojándola de adornos, aun de los más efectivos”. El compromiso que se aprecia en estas palabras es el de la autenticidad reñida con los primeros planos y grandes cenáculos. Se trata de escribir en dos direcciones. La primera es la del lector que puede identificarse y encontrar una pequeña alegría al comprender su problema. Pero no es el amor a los demás ni siquiera el amor a uno mismo lo que lleva a escribir según Fonollosa. La otra dirección, la verdaderamente importante, es la del escritor. Se escribe “como aquel a quien le aprieta el zapato tiene que quitárselo para que le desaparezca o le mitigue el dolor”. Este libro es una piedra que hace que el calzado del lector apriete tanto como el del poeta.

Destrucción de la mañana. José María Fonollosa. Editorial DVD. Primera edición: octubre de 2001. Segunda edición: marzo de 2005

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4 comentarios el “DESTRUCCIÓN DE LA MAÑANA.JOSÉ MARÍA FONOLLOSA.

  1. Perico
    abril 14, 2011

    Hola Sergio, que tal?

    Deseo que todo bien, ya veo que ultimamente estás dando un empujoncico a todo esto, lo cual me alegra, además la forma en la que la haces, directa, breve y compacta.
    Ya me comentaron lo del día 29 aquí en Caspe, así que a ver si charramos un poqué y preparamos lo que sea.
    Si tratas de llamarme al móvil he cambiado de número, así que deja correo electrónico.
    La próxima semana tenemos vacances los dos, por lo que puedo subir al pueblo grande donde vives o lo que sea, ya me dices.

    Una propineta …

    Un verano mudo,
    disgregó mi vieja
    camisa negra,
    su bolsillo fue sellado
    ( ya hoy,
    albergando un telón )
    con todo lo que – no – nos dijimos
    y el viento me recordó
    hasta la saciedad;
    trasegué todo su continente
    mas no su contenido

    la verdad es que no sé
    si algún día te importó.

    Demasiada complicacón
    para tan poco espacio,
    ni modo.

  2. kriss
    abril 16, 2011

    Este post me ha recordado la época de la facultà, cuando la Vicky vino con el casette del Albert Pla “Supone Fonollosa”…Y ahora comprendo quien era el Fonollosa ese!

  3. kriss
    abril 16, 2011

    Aqui, en directo:

  4. sergiogomezgarcia
    abril 17, 2011

    No conocía yo eso. Habrá que echarle un ojo. El libro de Fonollosa es genial, si puedes mirátelo. Creo que te gustará.

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Esta entrada fue publicada en abril 13, 2011 por en José María Fonollosa y etiquetada con .
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