Declavos

GEORGE SIMOZ. ¿QUÉ HAY DE RACIONAL EN LA PALABRA?

XI

¿Qué hay de racional en la palabra? Entendemos como un dato indiscutible que la palabra, el lenguaje, es la mayor creación del ser humano. Puede que esto sea cierto pero no se sigue de ello directamente que sea producto de la razón.

Sólo podemos conjeturar acerca de su origen. Pero de dónde puede venir la palabra si no es del acercamiento entre hombres, de la (e)moción de abordarse, de un sentimiento, ya sea de piedad, de misericordia, de alegría de reconocerse en otro o, incluso, de deseo. La palabra no pudo ser al principio más que gemido, declaración de un instinto. La racionalidad de la palabra no puede venir de su alumbramiento.

Tampoco se infiere la racionalidad del uso que hacemos del lenguaje. Los mismos mecanismos que llevaron a la primera palabra mueven a su uso cotidiano. Seguimos acercándonos al otro por algún afecto. El hombre es social porque el lenguaje es un atavismo. Cuando decimos que sirve a grandes fines y que éstos son racionales o lógicos tendríamos que hacer una etiología de esos objetivos y distinguir si tras ellos no está el egoísmo o, por el contrario, el altruismo; el miedo o, quizás, la audacia; el odio o su antagonismo, el amor. En definitiva, tras las grandes obras culturales se encuentran pulsiones idénticas a las de los primeros balbuceos.

Es posible que al decir que el lenguaje es racional queramos decir que es humano, o lo que es lo mismo, carente de racionalidad.

GEORGE SIMOZ. Pensamientos de un ingeniero poeta. Párrafo XI.

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Esta entrada fue publicada en diciembre 6, 2011 por en George Simoz y etiquetada con .
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