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La poesía.Todos piensan que la gente la utiliza como método para conseguir su amada, conquistar corazones o simplemente por pura diversión.
Para algunas persona, y me incluyo, la poesía es una manera de disparar balas sin armas, de hacer una guerra de palabras sin heridos y de sentir placer.
Escribo poesía porque cuando escribo un poemas las palabras vuelan con el viento y los sentimientos que expreso son como la corriente de un río que corre sin un porqué.
Puedo descubrir sentimientos puros y impuros, puedo sentir mi existencia y ser yo misma, sin disfraces ni máscaras.
Mi poesía la definiría como coger un bolígrafo sin tinta y empezar a escribir. Aunque nadie vea lo que yo escribo y piense que estoy loca lo que me interesa es que yo lo sienta. Quiero tener ese poder magnífico de sentir el valor de escribir.
Siempre que escribo me pierdo en un mundo que tiene esos misterios escondidos y mientras el mundo duerme yo solamente escribo.
Cuando termino un poema el espacio vacío de mis sueños vuelven a ser recorridos por los sentimientos y las emociones.

Busco entre ríos,
cómo
contemplar mi vida.
Busco entre calles,
un camino
de emociones.
Busco entre el gentío
frases solitarias
para escaparme.
Busco entre caminos
las respuestas a preguntas
que aún no conozco.
Busco entre arboles
de troncos podridos
las lineas de mis versos.
Busco la paz
de mi corazón.
Hoy he decidido
que ya no escribo.

CHRISTIANA CARDOSO.

Las estaciones del Oeste

En mi primera noche en la Gaeltacht la anciana me habló en inglés: “Estarás bien”. Me senté al borde de un lecho iluminado por el crepúsculo, escuchando a través de la pared un irlandés fluido, con la nostalgia de un discurso que tuve que extirpar.

Había venido al oeste para inhalar el tiempo absoluto. Los visionarios me soplaban en la cara un olor a cocina de caridad, mezclaban el polvo de las tumbas de cosechadores (1) con la saliva de ayuno de nuestro credo y ungieron mis labios. Ephete, urgían. Me sonrojaba pero sólo controlaba unas pocas palabras.

Tampoco descendió ningún don de lenguas en mis días en aquella habitación superior cuando todos a mi alrededor parecían profetizar. Pero aún así recordaría las estaciones del oeste, arena blanca, rocas duras, luz ascendiendo como su definición sobre Rannafast y Erigal, Annaghry y Kincasslagh: nombres tan portátiles como piedras de altar, elementos sin levadura.

Seamus Heaney de su libro ‘Stations’ (‘Estaciones’), 1975. Traducción de Vicente Forés y Jenaro Talens.

RAZONES: RITMO, FORMA, BELLEZA, RECUERDO, EMOCIÓN, VIAJE, SENSACIONES, MISTERIO= PLACER.

CII.

Las malas noticias nunca vienen solas.*Cuando alguien nos da una mala noticia nos cuenta un hecho que va a tener consecuencias negativas, pero el perjuicio se multiplica porque la memoria la vincula con otros sucesos infaustos del pasado. Entonces la narración que hacemos de nuestra vida es trágica, de pérdida constante. No es una novedad solitaria la que nos pesa (salvo que haga referencia a un hecho terrible por sí mismo) sino que nos aplasta todo un pasaje,  noticias pasajeras.**

*Nota del traductor. Traduzco, adaptándolo al castellano, el dicho rumano Vestea proasta vine în aceeaşi barcă, que literalmente significa Las malas noticias llegan en el mismo barco.

** Nota del traductor. Adviértase el doble sentido que pasajeras tiene en esta expresión, en relación al dicho rumano anteriormente referido, y que recomienda la traducción literal.

GEORGE SIMOZ. Pensamientos de un ingeniero poeta. Párrafo CII.

DIPPOLD EL OCULISTA.

¿Qué ve ahora?

Bolas rojas, amarillas, púrpuras.

¡Un momento! ¿Y ahora?

Mi padre y mi madre, y mis hermanas.

Ya. ¿Y ahora?

Caballeros con armas, hermosas mujeres, caras hondadosas.

Pruebe éstas.

Un campo de mies…, una ciudad.

¡Muy bien! ¿Y ahora?

Una mujer joven y ángeles inclinados ante ella.

¡Lentes más potentes! ¿Y ahora?

Muchas mujeres de ojos brillantes con los labios entreabiertos.

Pruebe éstas.

Sólo una copa en una mesa.

¡Ah ya! ¡Pruebe estas lentes!

Sólo un espacio abierto…No veo nada concreto.

¡Bien! ¿Y ahora?

Pinos, un lago, un cielo de verano.

Eso está mejor. ¿Y ahora?

Un libro.

Léame una página.

No puedo. Se me van los ojos más allá de la página.

Pruebe estas lentes.

Aire, mucho aire.

¡Excelente! ¿Y ahora?

Luz, sólo una luz que hace a todo ser como de un mundo de juguete.

Muy bien. Le graduaremos las gafas así.

EDGAR LEE MASTERS. ANTOLOGÍA DE SPOON RIVER.

Posiblemente el mejor poema del mundo. Razones: Sencillez, claridad, lucidez, reflexión, emoción, técnica, imaginación, profundidad…=PLACER.

La poesía española parece no haberse recuperado del simplista enfrentamiento entre poesía de la experiencia y poesía del silencio, una división que ha enfrentado artificiosamente a dos poetas, Gil de Biedma y Valente, que comparten muchas más cosas de lo que los supuestos herederos de uno y otro están dispuestos a admitir. Es verdad que hay mucha más ambición, calidad y riesgo en lo que han hecho algunos poetas asociados a la escuela del silencio que en la retórica hueca en que ha degenerado la mal llamada poesía de la experiencia, que para colmo se ha convertido en la poesía oficial y omnipresente de nuestro país, pero no es menos cierto que cuando se habla más de escuelas que de poetas es que algo no funciona.

Que una sociedad decida prescindir de la poesía implica, en primer lugar, un desprendimiento del lenguaje. Y de ningún modo quisiera dar a entender la típica jeremiada por la degradación de la lengua o de lo que comúnmente se entiende por lenguaje poético y elevado, tan solo me refiero a que la marginación de la poesía denota la falta de atención por la lengua y el habla que produce el hombre en un determinado momento de su historia. Como si de pronto fuéramos sordos a nuestra propia voz. La poesía es anterior incluso a la invención de la escritura y es por tanto consustancial al nacimiento de la humanidad _ya dijo el propio Eliot que la poesía empieza con un golpe de tambor en la selva. Prescindir o acabar con esa manifestación del espíritu _la canción de la especie_ quizá sea el síntoma de una transformación mucho más honda y que ya nada tiene que ver con la literatura.

Andreu Jaume

Barcelona, julio de 2011.

Fragmento del prólogo “El rey del bosque” al libro La aventura sin fin de T.S Eliot, edición de Andreu Jaume. Editorial Lumen 2011.

Algo no funciona cuando se habla más de escuelas que de poetas, nos dice Andreu Jaume. ¿Faltan talentos? ¿Hay que olvidarse de la adscripción a una escuela u otra, a una normativa u otra, a un régimen prescriptivo u otro? El texto de Andreu Jaume hace que me plantee estas preguntas, ante las que no tengo una respuesta clara. ¿Se elige un modo de hacer poesía? ¿Cada uno habla desde su propia voz o es solo un eco? No hay poesía sin libertad. ¿Hay poesía? ¿Hay libertad?

Como veis planteo interrogantes inconexos, sueltos, dispersos, en el aire. La segunda parte del texto parece responder a algunos de ellos y plantea algunos nuevos. A la sociedad no le importa la poesía. Ya no tiene ese carácter de guía, de voz de vanguardia y de agitación que en otros momentos ha tenido. La sociedad parece sorda a aquél que intenta recuperar su sonido más primigenio, su lenguaje más auténtico. La primera parte del texto puede verse como explicación de la situación descrita en la segunda parte. ¿Esta circunstancia es consecuencia de estar enredados los poetas en cuestiones propias, ajenas, en peleas poco fructíferas?  ¿Es consecuencia de haber perdido libertad? ¿Hay que recuperarla? ¿Hace falta poder hablar de autores y no escuelas?

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 9.300 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 3 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.


Recital poético para celebrar las inocentadas típicas del día. De forma invisible e inocente, los poetas convocados han decidido inocentemente despedir el año. Noche de remakes poéticos bajo la pálida luz de la noche de diciembre.

LEEN:


Fran Picón
Anaís Pérez Layed
Sergio Gómez
Adrián Flor Martínez
Diego Palmath
Rafael Luna
Mapi Plana Freixas
Marcos Callau
Marta Fuembuena Loscertales
Eduardo Fariña Poveda

BAR INTERFERENCIAS
(c/ Benavente 11)
23:00 horas.

Mis palabras

_estas en cuya escritura

ahora me desdoblo,

que ahora me significan

y al hacerlo me sepultan_

no prueban

sino el temblor del viento

al pronunciarlas,

el desfallecimiento de una mirada,

la disolución de mi propio ser

en el ser propio del lenguaje,

no son sino el eco desvanecido

de una voz apagada,

el hueco en el que unos ojos

se ocultan y al fin desaparecen.

 

Dije: “Fui la sombra de nadie

reflejada en el sueño de una noche”.

Soy una mirada perdida

en un lugar vacío, un lugar sin lugar.

Soy ya una desaparición.

Soy un alegato que dice:

“Soy ya una desaparición”,

y un texto en el que se lee:

“Soy un alegato que dice:

<Soy ya una desaparición>”.

 

En este poema el lenguaje aparece con, al menos, tres dimensiones distintas. La primera es ser instrumento para mirarnos. Nos miramos a nosotros mismos a través de las palabras. Nos desdoblamos en ellas. La segunda es la de ocultarnos. Cuanto más lenguaje creamos más separación de lo que somos. El lenguaje no es mundo, o no lo es en el mismo sentido que el resto de objetos, de acciones. La palabra es sólo temblor del viento. ¿Si nos miramos a través de la palabra nos vemos a nosotros mismos o vemos nuestras palabras sobre nosotros? Aquí aparece la tercera dimensión o función. Crea discursos sobre nosotros y discursos sobre nosotros y discursos sobre los discursos que hablan sobre nosotros…Así se multiplica la palabra hasta el infinito.  Así nos sepulta.

 

Este viernes a las 20 horas en el Pequeño Teatro de los Libros Jordi Gómez García nos enseña cómo hacer arte de vanguardia. Un manual lleno de risas, un poco de ternura y otro poco de acidez.

OS GUSTARÁ.

¿Quién es el Vanguardista Alemán? Un enigma envuelto en un tutú. Un loco mesiánico con el proyecto claro de acercar la Vanguardia a las bodas, bautizos y comuniones. Un profesor magistral que nos demostrará que el futuro del Arte vuelve a estar, una vez más, en las manos de un idiota

Idea y dramaturgia:Jordi Gómez.
Actor: Jordi Gómez
Dirigió:Eva garcía

XI

¿Qué hay de racional en la palabra? Entendemos como un dato indiscutible que la palabra, el lenguaje, es la mayor creación del ser humano. Puede que esto sea cierto pero no se sigue de ello directamente que sea producto de la razón.

Sólo podemos conjeturar acerca de su origen. Pero de dónde puede venir la palabra si no es del acercamiento entre hombres, de la (e)moción de abordarse, de un sentimiento, ya sea de piedad, de misericordia, de alegría de reconocerse en otro o, incluso, de deseo. La palabra no pudo ser al principio más que gemido, declaración de un instinto. La racionalidad de la palabra no puede venir de su alumbramiento.

Tampoco se infiere la racionalidad del uso que hacemos del lenguaje. Los mismos mecanismos que llevaron a la primera palabra mueven a su uso cotidiano. Seguimos acercándonos al otro por algún afecto. El hombre es social porque el lenguaje es un atavismo. Cuando decimos que sirve a grandes fines y que éstos son racionales o lógicos tendríamos que hacer una etiología de esos objetivos y distinguir si tras ellos no está el egoísmo o, por el contrario, el altruismo; el miedo o, quizás, la audacia; el odio o su antagonismo, el amor. En definitiva, tras las grandes obras culturales se encuentran pulsiones idénticas a las de los primeros balbuceos.

Es posible que al decir que el lenguaje es racional queramos decir que es humano, o lo que es lo mismo, carente de racionalidad.

GEORGE SIMOZ. Pensamientos de un ingeniero poeta. Párrafo XI.

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